martes, 30 de julio de 2013

Mujer y Aseo, estigma en pleno siglo XXI


 

Ser mujer no es fácil, ya lo decía mi madre.

Solo unas décadas atrás, el mejor futuro era tener un buen marido que obviamente debía mantenerte.

Hoy la cosa ha cambiado, ser madre soltera no es el fin del mundo, la inserción en la educación superior es principalmente femenina, los puestos laborales son más amplios e igualitarios y en fin, cada día se avanza un poquito más.

Pero, ¿qué hacemos las mujeres para sacarnos el estigma de nuestro género?

La imagen de los productos de limpieza dice muchas cosas, si hasta pareciera que nos encanta tomar la escoba y limpiar la casa, como si del mas entretenido hobby se tratara, por otro lado "Mister Musculo" nos muestra como inútiles sin un hombre que nos diga que hacer y nos refuerza que nuestro orgullo más grande es tener una cocina reluciente para presumir y compartir con la envidia de nuestras amigas.

Debido a esto, a nivel domestico, prácticamente el 100% de los artículos de limpieza están destinados al mercado femenino, que son efectivamente quienes los compran, ya sea porque nadie ayuda en casa, ya sea para poder elegir el aroma que más te gusta o simplemente porque si lo compra el hombre elegirá el más barato y por ende el peor.

Pero (nuevamente) ¿Por qué mantenemos este patrón de conducta?

Todas las mujeres queremos igualdad, excepto las que sacamos ventaja ante la situación actual, como modelos que ganan millones siendo objeto de deseo, u otras de televisión, pero por lo demás, muchas hablamos y defendemos la igualdad de género, pero en la casa, donde empieza el problema, seguimos enseñándole a las niñas a cocinar y dejamos que el niño ayude al papá en las "tareas de hombre", repitiendo el circulo vicioso de forma indefinida.


¿Qué opinas?