miércoles, 7 de agosto de 2013

Existir para la mirada masculina?


La periodista Catherine Portevin realizo en mayo del 2000 una particular entrevista al Sociólogo Francés Pierre Bourdieu, dentro de las preguntas destaco la siguiente:


¿Ser mujer es entonces ser percibida? ¿La mirada masculina hace a la mujer?

Todo el mundo se somete a miradas, pero esto con mayor o menor intensidad según las posiciones sociales y sobre todo según los sexos. En efecto, una mujer está más expuesta a existir a través de la mirada ajena. Por eso la crisis de adolescencia, que tiene que ver justamente con la imagen de sí que se brinda a los demás, es a menudo más aguda en las jóvenes. Lo que se describe como coquetería femenina (¡el adjetivo está de más!), es la manera de comportarse cuando se está siempre en peligro de ser percibido.

Pienso en el trabajo notable de una feminista estadunidense a propósito de los cambios en la relación con el cuerpo que produce la práctica deportiva y en particular la gimnasia. Las deportistas se descubren otro cuerpo, un cuerpo para estar bien, para moverse, y no ya para la mirada de los demás, y en particular la de los hombres. Pero en la medida en que se liberan de la mirada, se exponen a ser vistas como masculinas. Es el caso también de mujeres intelectuales a las que se reprocha no ser lo suficientemente femeninas. El movimiento feminista ha transformado un poco esta situación al reivindicar el look natural, que como el black is beautiful, consiste en poner de cabeza la imagen dominante. Esto se percibe por supuesto como una agresión y suscita sarcasmos del tipo "las feministas son feas, todas son gordas"...

En relación a la mujer y su cuerpo Bourdieu destacó lo siguiente:

“…las mujeres de la pequeña burguesía, sobre todo cuando pertenecen a las profesiones de "representación", invierten mucho tiempo y dinero en cuidados corporales. Estos estudios muestran que las mujeres están, por lo general, muy poco satisfechas con sus cuerpos. Cuando se les pregunta qué partes les gustan menos, son siempre aquellas que les parecen demasiado "grandes" o demasiado "gordas"; los hombres, por el contrario, se muestran insatisfechos con las partes de su cuerpo que consideran demasiado "pequeñas". Y es que todo mundo da por sentado que lo masculino es grande y lo femenino pequeño y delicado.

¿Qué opinas de lo femenino?


Aquí les dejo el link de la entrevista:

martes, 30 de julio de 2013

Mujer y Aseo, estigma en pleno siglo XXI


 

Ser mujer no es fácil, ya lo decía mi madre.

Solo unas décadas atrás, el mejor futuro era tener un buen marido que obviamente debía mantenerte.

Hoy la cosa ha cambiado, ser madre soltera no es el fin del mundo, la inserción en la educación superior es principalmente femenina, los puestos laborales son más amplios e igualitarios y en fin, cada día se avanza un poquito más.

Pero, ¿qué hacemos las mujeres para sacarnos el estigma de nuestro género?

La imagen de los productos de limpieza dice muchas cosas, si hasta pareciera que nos encanta tomar la escoba y limpiar la casa, como si del mas entretenido hobby se tratara, por otro lado "Mister Musculo" nos muestra como inútiles sin un hombre que nos diga que hacer y nos refuerza que nuestro orgullo más grande es tener una cocina reluciente para presumir y compartir con la envidia de nuestras amigas.

Debido a esto, a nivel domestico, prácticamente el 100% de los artículos de limpieza están destinados al mercado femenino, que son efectivamente quienes los compran, ya sea porque nadie ayuda en casa, ya sea para poder elegir el aroma que más te gusta o simplemente porque si lo compra el hombre elegirá el más barato y por ende el peor.

Pero (nuevamente) ¿Por qué mantenemos este patrón de conducta?

Todas las mujeres queremos igualdad, excepto las que sacamos ventaja ante la situación actual, como modelos que ganan millones siendo objeto de deseo, u otras de televisión, pero por lo demás, muchas hablamos y defendemos la igualdad de género, pero en la casa, donde empieza el problema, seguimos enseñándole a las niñas a cocinar y dejamos que el niño ayude al papá en las "tareas de hombre", repitiendo el circulo vicioso de forma indefinida.


¿Qué opinas?